La tierra no le pertenece al hombre, sino el hombre pertenece a la tierra. ¿Que le hacemos a los animales? ¿Que les debemos? ¿Cómo debemos tratarles? Son sólo algunas preguntas cuyas respuestas comienzan con el reconocimiento de nuestro parentesco genético y psicológico con ellos.
Sin duda, existen claras diferencias entre humanos y animales, y definitivamente, no somos iguales en todos los aspectos ni tampoco deseamos las mismas cosas; sin embargo y no obstante esas marcadas diferencias, los animales humanos y no-humanos compartimos por igual algunas de las mismas cosas y algunos de los mismos deseos, como el deseo de alimento, agua, libertad de movimiento, cobijo y compañía; ambas especies, tratamos de evitar el dolor.
Es cierto tambien que Ellos tampoco entienden todas las cosas que los humanos entendemos, pero sin embargo, no solo entienden el mundo en el que viven y se desplazan, sino que son consientes de él, o de lo contrario no habrían podido sobrevivir y evolucionar. Los no-humanos, al igual que nosotros, son poseedores de una maravillosa y misteriosa conciencia; y al igual que nosotros, son el centro psicológico de sus propias vidas... vidas que únicamente les pertenecen a ellos. En estos aspectos fundamentales todos somos iguales. Ellos, al igual que nosotros son capaces de sentir angustia, alegria, tristeza, abandono y dolor. O ¿Acaso la naturaleza los habría dotado de un complejo sistema nervioso (identico al nuestro) para ser insensibles? ¿Los habría dotado con tantas posibilidades de sentir para que no sintieran?
Es irónico que aún aceptando cuán indispensables son los nuestros hermanos de tierra para la supervivencia humana, con nuestra absulura dependencia hacia los animales para compañía, alimento, vestimenta, deportes, transporte, experimentacion y entretenimiento, demostremos tanta falta de respeto por aquellos que nos proveen, por aquellos quienes han acompañado a la humanida a traves de millonoes de años, por quienes comparten el planeta con nosotros y que incluso, le habitaron mucho antes que nosotros. Pareciera que el destino de muchos animales fuera el ser despreciados por el hombre, mientras que para otros, su destino es ser codiciados.
!Grandes amigos son los animales! No preguntan, no traiciones, no envidian, no critican... ningún animal ha matado mas hombres que el hombre mismo. Por eso, decirle animal a un hombre es insultar a los animales.
Los graves errores humanos deben pagarlos los animales. Los tratamos con desprecio por ser incompletos, por el trágico destino de haber adoptado una apariencia tan distinta a la nuestra... ¡y es ahí donde erramos, erramos terriblemente!
En un mundo mas viejo y mas complejo que el nuestro, los animales se desplazan evolucionados y perfectos, dotados con extensiones y sentidos que nosotros ya hemos perdido o que nunca tuvimos... viven a merced de voces que nosotros jamás hemos oido... Ellos no son nuestros hermanos... No son subordinados... Son Otras Naciones, atrapadas junto con nosotros en la red de la vida y del tiempo. Compañeros prisioneros del esplendor y sufrimiento de la tierra.
¡ EL PLANETA NOS NECESITA !
Sequia, hambre, inundaciones, lluvias y granizadas nunca antes registradas, huracanes, lluvia acida. En promedio, las mas altas temperaturas de la historia. La tierra esta cada vez más caliente. Catástrofes reportadas en las noticias, como insólitos accidentes. Pero ¿Serán estos insólitos accidentes piezas de un gran misterio mundial para descubrir el futuro de la humanidad? ¿Serán estos cambios en la tierra permanentes o son piezas que, si se conectan, revelarán una larga historia que necesita ser contada?
En la historia del planeta, el tiempo de la humanidad ha sido corto pero poderoso. El ser humano maneja su propia vida para asegurar su supervivencia. La calidad de vida ha revolucionado la industria, la ciencia, la nutrición y la medicina, pero también se ha realizado cambios sin precedentes en el equilibrio que debe tener el planeta para poder vivir.
Los gases naturales de invernadero que permite la vida en la tierra, ha sido engrosada con sustancias químicas y montones de humo. Por cada camión de productos producidos, muchos más camiones de desperdicios se crean. Los océanos se han inundado de mercurio, metales pesados y químicos tóxicos. Los bosques están desapareciendo, los desiertos se están expandiendo, el océano ártico se esta derritiendo y las capas de hielo se están rompiendo.
Rodeados por océanos y selvas tropicales que generan oxigeno, absorben bióxido de carbono, gobiernan el clima, el tiempo y la temperatura, el planeta tierra esta atrapado.
Desde hace 55 millones de años, cuando un meteoro golpeo el planeta, no se extinguían tantas formas de vida.
Hay tres fuerzas primarias en el planeta: La Naturaleza, los Animales y la Humanidad. Todos terrícolas. Todos con el mismo derecho de estar aquí... ¡ Hagamos la conexión ! 